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8 razones por las que comenzar a practicar yoga en casa

Imagen de perfilMiriam Checa
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Cuando empecé a practicar yoga en casa la verdad es que no existían estudios tal y como hoy los conocemos y además a mí me encantaba la idea de ser autodidacta. Tenía un libro de yoga ochenteno y seleccionaba de él asanas según leía sus beneficios. Las probaba y si se sentían bien las repetía al día siguiente. Me hice con una pequeña secuencia de seis asanas, ocho como mucho, que practicaba unos diez minutos al día. Con el tiempo se convirtió en algo más. De esto hace ya veinte años.

 

Te cuento esto porque quizás no tengas un estudio cerca como me pasaba a mí. O quizás tengas un estudio y un profesor de yoga favorito pero no siempre te resulte fácil poder ir hasta él tan a menudo como te gustaría. Nada de esto es algo  malo: aquí  van  8  razones  por  las  que  el  yoga  en  casa  puede complementar tu práctica (tengas o no estudio favorito) además de ayudarte a convertirte en un yogui más independiente mientras llevas tu práctica a otro nivel.

 

  1. No necesitas desplazarte

“Me  encantaría  hacer  yoga  pero  no  tengo  tiempo”.  “El  estudio  está  muy  lejos”. “Ninguna de las clases se adapta a mi horario.” Cuando tenemos que ir a cualquier lugar para tomar la clase que otra persona ha programado en un tiempo determinado, es fácil ponernos excusas sobre el por qué no podemos hacerlo, sea esto cierto o no. Pero cuando practicas en casa no hay excusas: desenrollas la esterilla y ya estás en el momento y lugar adecuado para practicar.

 

  1. Generas confianza

Muchas personas se sienten intimidadas en un estudio al pensar que no conocen las posturas, que  no  son  lo suficientemente flexibles  o que todo el mundo les está mirando (¡a veces nos sentimos así!). Practicando por nuestra cuenta podemos crear un  espacio  de  seguridad  donde  no  compararnos  con  nadie,  donde  reírnos  de nosotros mismos e ir probando a nuestro propio ritmo, lo cual resulta enormemente gratificante.

 

  1. Está siempre disponible

A través del yoga tenemos la oportunidad de relajarnos y aclarar nuestra mente de pensamientos  y  sensaciones.  Gracias  a  la  práctica  en  casa  este  proceso  de aclararnos puede suceder en cualquier momento que lo decidas y no estar restringido a un tiempo específico, es decir a un horario de clase ya planificado. Además hoy en día dispones de todo tipo de clases de yoga online con las que practicar y encontrar inspiración.

 

4. Te vistes como quieras

Uno de los aspectos más bonitos y liberadores del yoga es que no necesitas ningún lugar específico donde practicarlo como tampoco necesitas vestirte de forma especial para hacerlo (¡ni siquiera necesitas la esterilla!). Puedes ponerte lo que te haga sentir más a gusto y que no limite tus movimientos. La única persona que te va a ver vas a ser tú mismo.

 

  1. Se adapta a tus necesidades

Algunos días tenemos todo el tiempo y la energía del mundo y otros días no lo tenemos.  La  práctica  personal  te  ofrece  la  oportunidad  de  conectar  con  tus necesidades, elegir el horario que quieras o practicar durante el tiempo que quieras. Además, para obtener los beneficios del yoga, tu práctica no tiene porqué consistir siempre en una sesión de 60 minutos. A veces sentarte en silencio puede ser suficiente. Aprende a alinearte con cómo te sientes y a observar qué necesitas en cada momento.

 

 

  1. Trabajas en posturas exigentes

En  ocasiones  nos  sentimos  cohibidos  durante  las  clases  en  grupo  y  evitamos practicar asanas en los que no tenemos la confianza suficiente. Si añades a tu práctica en casa una o dos posturas con las que aun tengas dificultades no solo vas a crecer  en  el  asana  sino  también  vas  a  sentirte  menos  incómoda/o  cuando  las practiques en clase.

 

  1. El savasana más delicioso

En casa puede que quieras saltarte la postura del cadáver y lanzarte a seguir con la lista de cosas que tienes que hacer en el día. Aprende a cerrar tu práctica, no hay gente  esperando  en  el  pasillo  para  entrar  a  la  siguiente  clase,  permítete  esta “recompensa” por el trabajo realizado y abandónate en el asana. Pasados cinco minutos quizás descubras que quieres permanecer durante cinco minutos más.

 

8 . Qué significa el yoga para ti

Desarrollar una práctica de yoga personal y comprometerse con ella nos permite profundizar en nuestra propia relación con el yoga. Sin las distracciones de a qué clase ir, dónde dejar el coche, qué ropa llevar, etc. dejas de ver la práctica como un evento. Tan solo eres tú y tu esterilla. Se convierte en un momento íntimo en el que aprender sobre quiénes somos.

 

Espero que estas razones te ayuden a sentirte más cómoda/o con la idea de practicar yoga en casa porque la auto práctica es uno de los mayores tesoros que tenemos como yoguis. Sumérgete en tu propio proceso ¡y no olvides divertirte!