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¡Más claro: el agua!

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el agua  

Si ante una evaluación te indican que el 70%  de la nota o la retribución se centrará en una determinada materia, ¿qué harías? Desde luego, te centrarías en ella ¿verdad?

Pues en este artículo nos vamos a centrar en el 70% de nuestro cuerpo, en el 70% de nuestro bienestar. ¡Y es que somos 70% AGUA!

El agua que bebemos y su calidad repercuten un 92% en la calidad de nuestra sangre y un 75% en el rendimiento de nuestro cerebro. Además está presente en prácticamente todas las funciones de nuestro organismo. Ayuda a eliminar toxinas y es el principal componente de la sangre y el sistema linfático. También es un agente transportador de nutrientes y oxígeno.

El agua actúa de termo regulador y nos aclimata según la temperatura externa. Nos refresca en verano y nos aísla en invierno.

Las mayores masas de agua, como las mareas, se ven influenciadas por la luna. A nosotros también nos afecta el ciclo lunar movilizando nuestros fluidos. ¿Qué opinas?

Dicho todo esto, ahora llegamos al cruce de caminos. ¿Cuántos tipos de agua hay? ¿De qué tipo beber? ¿Con cuál cocinar? ¿Agua embotellada o de grifo? ¿Y de dónde procede el agua del grifo? ¿Qué cantidad beber al día? ¿Cuáles son sus propiedades? Aquí algunas ventajas e inconvenientes.

el agua

 

AGUA DEL GRIFO

El agua del grifo procede de manantiales, ríos y pozos. Esta es tratada en plantas de potabilización y almacenada. Y llega a los grifos de casa a través de un sistema de cañerías subterráneos. También en algunas áreas se desala y potabiliza el agua de mar.

El agua del grifo no es la mejor opción para nuestra salud, ya que, entre otras sustancias contiene cloro, flúor, pesticidas, restos de medicamentos, metales pesados, bacterias, nitratos, cal e impurezas.

No es recomendable en ningún caso. Ni siquiera para cocinar, independientemente de su sabor pues en muchas ocasiones se confunde su sabor con su calidad y estos dos aspectos son distintos, no van relacionados. El sabor del agua difiere dependiendo del lugar pero hay que tener en cuenta que esto no es lo que determina su calidad.

 

AGUA EMBOTELLADA

No hay garantías de que el agua embotellada sea más saludable que la del grifo. Este tipo de agua puede estar envasada durante un periodo de tiempo largo, amén de estar expuesta a cambios bruscos de temperatura y almacenaje. Otro aspecto a considerar es el impacto medioambiental que provoca el plástico y su principal componente (Bisfenol A) en la salud.

Una de las alternativas más recomendables al agua del grifo y a la embotellada es utilizar un filtro.

 

Los filtros más comunes son los de:

1) osmosis inversa

2) carbono tipo Brita

3) destiladoras

 

Todos ellos eliminan en mayor o menor medida las impurezas, los metales pesados y los residuos. Sin embargo, tratamientos como estos también eliminan las sales minerales del agua. En el caso de la destiladora, las elimina por completo, teniendo a posteriori que añadirle un preparado de sales.

Por ello, si volvemos la mirada a lo primordial, encontramos en la naturaleza fuentes de agua naturales y disponibles en cualquier estación. Estos manantiales de salud  son las verduras y las frutas. Alimentos completos con gran contenido en  agua. Y es que llevando una alimentación rica en alimentos frescos y de temporada gran parte del agua que se necesita a diario estaría cubierta y sería de una calidad óptima. Por ello, la cantidad de agua recomendada para cada persona dependerá en gran medida de su alimentación y estilo de vida.

 

AGUA PURIFICADA

Se llama agua purificada al tipo de agua que ha sido sometida a tratamientos para eliminar prácticamente la totalidad de sus impurezas con la finalidad de que cumpla con unos estándares  de calidad mínimos. Es un proceso distinto al filtrado. El agua purificada se puede obtener, por ejemplo, con una destiladora. Pero ¡cuidado! Según Robert L.Mahler, profesor de la Universidad Estatal de Idaho y varias fuentes más, un gran número de compañías que producen agua embotellada “pura” en realidad añaden varios productos químicos al líquido para conseguir que tenga un sabor natural y más dulzón. En este artículo puedes ampliar información sobre este tema.

 

AGUA ALCALINA

Es el agua cuyo pH es superior a 7. Se consigue mediante el tratamiento del agua del grifo. La ingesta de este tipo de agua ayuda a ir alcalinizando poco a poco el organismo y tiene la particularidad de ayudar a combatir la inflamación y de hidratar las células en profundidad.

En el libro “La enzima prodigiosa” el Dr. Hiromi Shinya menciona este tipo de agua, llamada “agua K” que se utiliza en los hospitales de Japón, como clave de una buena salud. Y lo mejor es que podemos encontrar este tipo de agua, llamada agua Kangen, también en España.

 

EL AGUA Y LAS EMOCIONES

Existen rigurosos estudios que ponen de manifiesto que las emociones modifican la estructura molecular del agua. Por analogía, si nosotros somos un 70% agua, es evidente que nuestras emociones condicionan en un 70% nuestro organismo.

El doctor Masaru Emoto realizó un estudio sobre la incidencia de las emociones en el agua observando los cristales que esta forma. Este análisis le permitió profundizar en la estructura del agua y ver como su forma, su esencia, variaba dependiendo de agentes externos a los que se exponía el agua y su procedencia. Aquí puedes ver un fragmento de uno de sus documentos explicativos.

 

¡Más claro el agua!

¡Cuida  y reflexiona sobre el agua que bebes, emociónate! ¡Vive con Alegría: tu cuerpo y tu mente te lo agradecerán en un 70%!

Y para cocinar, recetas deliciosas en mi curso Happy Food 😉

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